No sé que ha pasado con la actriz protagonista de mi novela. De un tiempo a otro la han sacado y puesto a otra igual en su lugar para continuar el papel. Pero ya era otra persona y el papel se terminó por distorcionar.
De decir: "Mi amor quiero que sepas que te amo y que eres la persona con la que quiero estár siempre, paso a decir: ¡Acepto! Y la novela concluyo: "Con el poder que me otorga la ley, los declaro marido y mujer".
Moraleja: Las personas sienten, creen lo que sienten y dicen lo que creen. Y luego apelan a ¡Tengo derecho a cambiar de opinión!
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