lunes, 13 de septiembre de 2010

Lo único bello


¿Será para mi cómo lo fue para mi abuela, mi tía y mi madre? ¡Que triste!

lo único bello que queda son las flores que yacen en el cementerio en un intento fallido de mantener con vida un sentimiento que murio con quien padece de agonía en su propia tumba. ¡Que sentencia más triste! Y yo que me negue a mi privilegio de muerte a cambio de las lágrimas de aquella, mi familia. Ahora vivo porque respiro, avanzo a plegarias y añoro la paz que balea un fusil. Porque jamas en vida alguna lidiaremos con mirarnos a la cara.