
- Me voy ¡Que te vaya bien en tus quehaceres! (un abrazo)
- ¡No se te ocurra irte!
- ¿De dónde?
- ¡De mi vida!
- ¡Y me dices eso aquí! Donde no puedo comerte besos.
- ¿Te dan ganas de comerme a besos, cuando te digo que no te vayas de mi vida?
- Me dan ganas de mucho más que eso: me dan ganas de que entres ahí y estár aquí cuando salgas; de cuidarte cuando te enfermes; acompañarte cuando no quieras estar sola y de esconderme bien cerquita tuyo cuando quieras estarlo, me dan ganas de que sea mi nombre el que digas en tus sueños y de ser yo quien esté a tu lado para decirte que ¡es sólo una pesadilla! cuando tus sueños se alteren, me dan ganas de anamorarme de tí y expresarte mi amor desde el buenos días de la mañana hasta el beso de las buenas noches.
